08 enero 2009

BALANCE: LAS DIEZ CIFRAS 2008 DEL CENTRO CULTURAL ESTACIÓN MAPOCHO


Seiscientos cincuenta mil visitantes a sus distintas actividades, el inicio de su uso regular como Centro de Convenciones y Centro de Computos Electorales. Más de 400 funciones de ARTES ESCÉNICAS y 333 días dedicados a ARTES VISUALES marcan un año tan activo como sugerente de futuro. Detalles e informe completo en http://www.estacionmapocho.cl/balances/2008.pdf

06 enero 2009

CRECEN RECURSOS PARA LA CULTURA DURANTE 2009

Artículo de Javier Ibacache en La Segunda del 26 de diciembre 2008.

Presupuesto del Consejo Nacional de la Cultura sube a $62.555 millones. Fondos concursables aumentan en un 20% y dinero parainfraestructuraen un 128%. CNTV recibirá más de $4.000 millones.

Un incremento de 38,6% en su presupuesto 2009 anota el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, de acuerdo al detalle del programa aprobado recientemente que difunde la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda. Con esto el Consejo registra la segunda mayor alza en las reparticiones adscritas al Ministerio de Educación, la cartera más millonaria con 4 millones 120 mil 942 millones de pesos de presupuesto para el próximo año. Y eso que sus recursos se reajustarán sólo en un 5,7%.

La repartición estatal que encabeza la Ministra Paulina Urrutia gestionará un total de $62.555 millones durante el año, lo que implica un crecimiento de $17.419 millones en relación a 2008.

Las principales líneas a las que se destinarán los recursos son los fondos concursables, la infraestructura cultural, los programas de participación y acceso, las iniciativas de descentralización y los proyectos Bicentenario.

En la práctica, los lineamientos suponen que los fondos concursables anotarán un aumento de un 20% y pasarán a disponer de $17.910 millones (en 2008, el total ascendió a $14.916 millones).

Uno de los programas que acusa un mayor incremento es el de Infraestructura Cultural que eleva su presupuesto en un 128% y recibe $10.089 millones para la gestión de 2009.

El monto cubrirá la habilitación de centros culturales en comunas con más de 50 mil habitantes y considera la reconversión de edificios antiguos o la edificación de nuevos espacios. Se estipula la puesta en marcha del programa en más de 40 ciudades.

La línea orientada a garantizar la participación y el acceso al arte y la cultura de la población de menos recursos aumentará su presupuesto en un 43%. Dispondrá de $7.660 millones que cubrirá la difusión de todas las disciplinas, incluido el programa Creando Chile en mi Barrio, al que se destinan $3.386 millones y que busca beneficiar a 200 barrios marginados o de escasos recursos en el país.

Inversiones Bicentenario
Los proyectos que se desarrollarán con el norte puesto en el Bicentenario son cuatro y abarcan desde eventos hasta infraestructura.

El Congreso Internacional de la Lengua Española recibirá $865.530.000 para la producción del encuentro que se llevará a cabo en Valparaíso a contar del 10 de marzo de 2010, con la participación de 250 delegados de Hispanoamérica y que será inaugurado por el Rey Juan Carlos de España.

La I Trienal de Artes Visuales dispondrá de $371.700.000 para su producción, lo que corresponde a una parte del costo total del evento proyectado para octubre y que considera grandes exposiciones en Santiago y regiones.

A la puesta en marcha del Centro Cultural Gabriela Mistral -que operará en el reconvertido edificio Diego Portales- se destinarán $531.000.000, mientras con retraso se llevan a cabo las obras.

Las llamadas Fiestas Bicentenario -un programa de 23 eventos artísticos gratuitos que cubrirán 250 mil habitantes- recibirán $355.770.000.

Desde el Teatro Municipal a Stgo a Mil
La Dirección de Presupuestos, dependiente del Ministerio de Hacienda, detalla las asignaciones y transferencias corrientes que el Estado realiza a través del Consejo Nacional de la Cultura y que beneficia anualmente a entidades de distinto alcance.

Estos montos son fijos y en algunos casos se incrementan anualmente.

En la partida de 2009 el detalle de recursos asignados es el siguiente por orden decreciente:
Consejo Nacional de Televisión: $4.359.694.000.
Teatro Municipal (Corporación Cultural de la Municipalidad de Santiago): $1.959.457.000.
Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles: $1.665.490.000.
Centro Cultural Palacio de La Moneda: $1.376.724.000.
Orquesta de Cámara de Chile y Ballet Folclórico Nacional: $1.264.935.000.
Ministerio de Relaciones Exteriores (Dirac): $807.000.000.
Fundación Artesanías de Chile: $459.612.000.
Corporación Cultural Matucana 100: $381.496.000.
Corporación Centro Balmaceda 1215: $378.075.000.
Fundación Festival Internacional Santiago a Mil: $250.000.000.
Sociedad de Escritores de Chile (SECH): $11.682.000.
Asociación de Pintores y Escultores de Chile: $10.078.000.

15 diciembre 2008

¿ACERCAR LA CULTURA A LA PLATA O A LA GENTE?


Mientras el imperdible Treinta&3 horas Bar en la Plaza de Armas, presentado por el Banco Santander, ha recurrido al expediente del retiro de entradas con anticipación para ir creando audiencias fieles, en carta a La Tercera, la lectora Javiera Valjalo apunta a un fenómeno opuesto y preocupante que amenaza a nuestro desarrollo cultural.
En efecto, asumiendo en propiedad su papel de público fiel a la Feria Internacional de Artesanía, se queja del traslado de la misma desde su ubicación tradicional en el Parque Bustamante -metro en la puerta, vegetación en el entorno y generosas posibilidades de sombra y suministro de comida- a un espacio diferente, sin locomoción colectiva, árido, sin lugares de descanso ni alimentación en cercanía, aparentemente, no considerando a las audiencias que dieron durante muchos años prestigio y sustento a dicha Feria.
“Nuevamente, la cultura es reducida a un rincón inaccesible de la sociedad, a gusto de unos pocos”, reflexiona la lectora.
Palabras que alertan sobre una tendencia que ha tenido variadas pruebas de no ser exitosa. La segunda etapa de Cuerpos Pintados, la primera versión de la Feria de Arte al Límite y los agridulces recuerdos de los conciertos de Morricone son sólo algunos ejemplos de que la cultura debe estar asociada a espacios que tradicionalmente se han reconocido como tales, pero que sobre todo, son accesibles al gran público. Especialmente, cuando se trata de actividades que tienen una larga tradición.
Subyace a esta tendencia el concepto de que hay que llevar las actividades culturales allí dónde está la gente que dispone de riqueza, aplicando a fardo cerrado un criterio a la vez de comodidad y de priorización del dinero por sobre las variables fundamentales que debe perseguir un desarrollo cultural: formación de nuevas audiencias y consolidación de las existentes.
Con esto no afirmo que deban evitarse los espacios de relativa inaccesibilidad, pero deben desarrollarse a partir de planes de gestión adecuados a dichos lugares, del público que serán capaces de atraer y no a costa de comprar “porciones de mercado” de actividades ya consolidadas y con audiencias propias, trabajosamente formadas.
Esta situación se produce en las cercanías de un debate de cara a la renovación de las políticas culturales (las Definiciones actuales son 2005-2010) y de la discusión programática de las próximas elecciones presidenciales. Dado que los dos municipios involucrados en este ejemplo: el despojado y el despojador, tienen ediles recientemente reelectos que simpatizan con una misma candidatura presidencial, aparece como muy interesante conocer cómo se va a resolver esta divergencia.
Por el lado de la Política Cultural, la cuestión es clara: primero es la creación de infraestructuras y paralelamente con ello, se desarrolla un plan de gestión de la misma, el que de ningún modo puede ser a costa de otros espacios.
Si se pretende -como ocurre con otros sectores- poner la cultura allí dónde está el dinero, estaríamos ingresando en un terreno riesgosísimo de olvidar las políticas del Estado de Chile, aprobadas con el patrocinio de la ley que crea el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, para reemplazarlas por la lógica -contra intuitiva con nuestra historia, que señala que los grandes creadores han venido más bien de sectores desfavorecidos por el dinero- de poner este alimento para el espíritu cada vez más lejos de quienes mejor lo han aprovechado y más cerca de quienes tienen mayores posibilidades para trasladarse hacia los lugares tradicionales de acogida de actividades artísticas.
Si no, que lo digan la Movistar Arena, el Estadio Nacional o el Centro Cultural Estación Mapocho.

05 diciembre 2008

¿PRESTIGIO O FAMA?














El escritor Gonzalo Contreras, en una imagen afortunada, se refiere a algunos de sus colegas en La Tercera del 5 de diciembre, señalando que “no han sabido distinguir la fama del prestigio”. Como suele ocurrir, la sensibilidad de un artista ha detectado uno de las mayores encrucijadas del desarrollo cultural presente. ¿Hasta dónde la fama, las superventas, las asistencias masivas a recitales, constituyen prestigio para los creadores que las motivan? ¿Hasta dónde son sólo espuma u hojarasca que se desvanece con el tiempo?

¿Es Madonna famosa o prestigiosa? De lo primero no cabe duda y genera a su alrededor gigantescos negocios del que lucran decenas de empresas que nada tienen que ver con el arte o la cultura. De lo segundo, podría afirmarse que es más dudoso. Tal vez por eso provocó ese “casual” encuentro con Ingrid Betancourt, una mujer sin duda prestigiosa, en la Casa Rosada.
Es que los artistas requieren también de prestigio, requieren de trascendencia, en definitiva necesitan poder aspirar a ser clásicos.
El problema es cuando invierten las prioridades. Borges fue sin duda famoso, pero después, mucho después, de ser prestigioso. De ese modo, ser prestigioso es un rango que se adquiere con el tiempo, el esfuerzo y el talento. Para ser famoso basta con donar algunos millones de pesos a obras de caridad o ser exageradamente generoso (en público) con personal de servicio.
Por eso, cuando la puerta de ingreso a esa condición es tan accesible, se generan legítimas dudas sobre el prestigio que hay detrás de esa fama.
Es lo que ocurre con los escritores aludidos por Contreras. No alcanzaron a acumular suficiente prestigio antes de ser alcanzados por la “fama”. Pero no nos engañemos. Se trata, en este caso, de una fama de manual, creada intencionalmente por editoriales que siguen modelos de negocio internacionales que por décadas han profitado de los llamados best sellers, sólo que ahora el modelito se ha perfeccionado: directamente se reemplazó la calidad y diversidad de autores por el “mono cultivo”: un solo autor en el que se invierte toda la publicidad y se lo promociona como famoso, aunque no haya llegado a ser prestigioso. Lo que no significa que eventualmente podría llegar –con el tiempo y la garua- a serlo.
El problema para estos autores “mono cultivados” es que van a tener que conservar esa fama de manual a la vez que construir su prestigio. Es como jugar, al mismo tiempo, en la Copa Libertadores y el campeonato nacional de fútbol. Difícil pero asumible con un “buen plantel”.
Me dirán que los clubes europeos juegan sin problemas y habitualmente, dos exigentes partidos de diferentes Copas en la misma semana, siendo competitivos en ambos torneos.
Es verdad, lo mismo ocurre con creadores que son capaces de estar a la vez en dos grandes ligas, como la literatura y el cine, o la novela y el ensayo. Para dar sólo un ejemplo local (¿o internacional?): Antonio Skármeta se desplaza con placidez por guiones de óperas, letras de canciones, guiones de cine y novelas. Y se da el lujo de ganar premios de los que dan prestigio, y también de aquellos “de manual”.
Es de esperar que, así como acontece en otros cultivos, esta práctica mono cultivadora de las grandes editoriales internacionales pase pronto, y recuperen la diversidad de títulos y autores que afortunadamente sobreviven merced a editoras de alcance nacional que están, ellas sí, compitiendo en dos ligas: la del prestigio y la de la conservación de la diversidad. De no ser así, esos viejos sellos que compraron las empresas trasnacionales, precisamente por su prestigio, seguirán desvalorizándose en la bolsa que más debiera importarles: los lectores.
El riesgo de esta crisis es que se desvaloricen también los escritores asociados a tales empresas. Si así ocurriera será porque aquellos redactores hipotecaron el prestigio para adquirir fama. Y no habrían entendido nada de la atroz vida de un creador de prestigio, como José Donoso, de cuyos tormentos creativos y vitales nos hemos enterado recientemente. Y, la verdad sea dicha, Pepe Donoso no fue un gran vendedor de libros. Un ejecutivo de Planeta me confesó en una ocasión que lo mantenían porque prestigiaba su catálogo, no por sus ventas. ¿Duda hoy alguien de su prestigio y de su posterior fama?
Tal vez, ese mismo sello, hoy no lo publicaría.

04 diciembre 2008

"DEBEMOS CONSTRUIR CENTROS CULTURALES LLENOS"

Una interesante reflexión en torno a experiencias de gestión cultural, audiencias e infraestructura es la que propuso Oscar Vásquez a Arturo Navarro, Director Ejecutivo del Centro Cultural Estación Mapocho, en el programa “Acceso Liberado”, a través del 94.5 FM.

Algunos Temas de la Entrevista radial, que usted puede escuchar hacindo click en la foto superior derecha, destacados por la Agencia Litoral Press:

- Gestión e infraestructura cultural.
- Larga trayectoria en gestión cultural.
- Participación radial. Fue conductor del Diario de Cooperativa.
- Proyecto del Centro Cultural Gabriela Mistral. Esta es una demanda del mundo de la cultura que fue acogido por el gobierno de Michelle Bachelet.
- Centro Gabriela Mistral estará ubicado en el actual edificio Diego Portales, que fue afectado por un incendio. Menciones: Comisión Bicentenario, Ministerio de Defensa, Bienes Nacionales.
- Inicio del edificio Diego Portales.
- Edificio fue tomado por los militares. Ahí funcionaba el organismo de censura de esos años.
- Infraestructura y generación de audiencia.
- La infraestructura cultural debe darse con un plan de gestión que asegure audiencias: "Hay que construir centros culturales llenos".
- El caso de la Estación Mapocho.

FICHA:
Medio: Radio U de Santiago 94.5
Programa: Acceso Liberado
Fecha: 29/11/2008
Hora: 14:04:33 - 14:30:08
Duración 00:25:35

23 noviembre 2008

LO QUE “HAY QUE HACER”


Desde 1902, cuando Lenin planteó la pregunta que recorrió el orbe: “¿Qué hacer?” ésta se convirtió en una especie de leit motiv de quienes pretendían cambiar el mundo. Pensaba que esta interrogante había sucumbido junto al muro de Berlín, la Unión Soviética y otro íconos revolucionarios. Hoy en Chile, la “revolución” es un revoltijo de medios de comunicación concentrados en una sola mano. (¡Pobre Lenin!).

Sin embargo, al terminar el segundo de los exitosos conciertos de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción con que se celebró el Día de la Música 2008 en el Centro Cultural Estación Mapocho, este preguntita volvió a cobrar vigencia. Incluso invertida en afirmación categórica:

- Ésto es lo que hay que hacer.

Afirmaron casi con leninista convicción varios de los asistentes, incluidos periodistas y críticos. Debo confesar que no les di más relevancia que un buen cumplido al final de una emotiva jornada que había demostrado la potencia sinfónica de la música de Víctor Jara.

Hasta que, al día siguiente, la prensa informaba de otras celebraciones del mismo día de la música, contaminada por desmayos, botellazos disparados al escenario, insolaciones y otras incomodidades.

Entonces rebobiné y entendí el profundo significado de “lo que hay que hacer”. Es decir, presentar espectáculos –música en este caso- en lugares, horarios, temperatura y público adecuados. Así de simple, así de complejo. Los opinadores se referían a que el contenido era óptimo -la música de Jara- la presentación era inmejorable: la orquesta, solista y coro de la Universidad de Concepción; el público, el apropiado –invitado por entidades calificadas como el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el Centro Cultural Estación Mapocho y la propia Universidad, a través de los medios de comunicación.

Es decir, se estaban refiriendo a que había tanto un trabajo de gestión como un trabajo de formación de audiencias.

En efecto, hace tres años que se viene presentando en un mismo lugar y en la misma fecha un mismo tipo de espectáculo de alto nivel: música orquestada de Violeta Parra, primero; Víctor Jara luego, y Luis Advis después. Por supuesto que el público responde cuando las condiciones son esas y la forma de acceso la misma: gratuita, retirando una Invitación con la debida antelación.

Se produce entonces el círculo virtuoso de las alianzas que operan y funcionan en cultura: los artistas ponen su talento; los gestores ponen sus conocimientos y capacidad organizativa, y el público actúa como audiencias ya constituidas.

Entonces nadie duda que, en 2009, la misma orquesta presentará a un músico diferente, convertido en sinfónico, en el mismo Centro Cultural Estación Mapocho y en condiciones de comodidad y temperatura adecuados para que –como ocurrió la noche del 22 de noviembre 2008- puedan asistir familias con decenas de niños que disfrutaron del espectáculo y escucharon el llamado de la Ministra de Cultura a acercarse al escenario para sentir la música “a su manera”.

Dificulto que quienes sufrieron insolación y desmayos en otro lugar, vuelvan a repetir la experiencia de asistir con sus familias a un concierto en un espacio no habitualmente dedicado a la música, en un horario absolutamente inadecuado para temporada de calor. Se desperdicia así el trabajo de decenas de buenos artistas.

Errores como esos acontecen cuando la mirada es única, desde el escenario, que se pregunta cómo incorporar la mayor cantidad de creadores, sin pensar en el público que es finalmente a quienes esos artistas se deben.

Es necesario pensar, desde un inicio, también en la platea. Ello implica forjar alianzas.

El acontecimiento que nos ocupa puede ser analizado casi pedagógicamente como una aplicación de la política cultural que desde 2005 rige en nuestro país: se asocian una magnifica orquesta -que tiene un atractivo y novedoso programa a largo plazo- con un espacio cultural poseedor de audiencias formadas y cautivas, con municipios que trasladan a sus vecinos, en el marco de una celebración que encabeza, como es natural, la máxima organización cultural del país, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

El resultado está a la vista. Es una pena que Artes y Letras se haya anticipado tanto –el domingo 23 de noviembre- a esbozar un balance de la cultura en 2008. De seguro, varios de sus críticos habrían señalado la noche del 21 y 22 de noviembre entre los puntos altos del año, cuando Luis Advis y Víctor Jara demostraron la magnitud e inmortalidad de su obra musical ante un público feliz, gestores satisfechos y autoridades locales, regionales y nacionales que durmieron con el agrado del deber cumplido.

Sin aspavientos, el maridaje de gestión, infraestructura y audiencias, sigue consolidando un modelo de desarrollo cultural que ha llegado para quedarse.

En él hay espacio para todos.

09 noviembre 2008

AMPUERO Y LA FERIA DEL LIBRO
















A mi coterráneo y amigo Roberto Ampuero le consta que habitualmente escojo sostener correspondencia con Cayetano Brulé, su simpático personaje, en lugar de hacerlo con su creador, él mismo. Hasta ahora no sabía porqué, dado que ambos –creador y criatura- son igualmente cumplidos y gentiles al responder la correspondencia. Pero, una columna firmada por Ampuero en La Tercera del 9 de noviembre 2008, referida a la locación de la Feria Internacional del Libro en el Centro Cultural Estación Mapocho me ha iluminado: Brulé, como investigador que es, piensa antes de emitir juicios.


Roberto señala que dicha actividad cultural debe cambiar de espacio para desarrollarse, poniéndole incluso plazo.

Desconoce al autor que –como habría sin duda detectado Brulé- la cultura es cuestión de hábitos y éstos se forman en espacios determinados que reiteradamente acogen una misma manifestación en tiempos debidamente escalonados y anunciados.

Es decir, que sus libros, se leen, entre otras cosas porque aparecen regularmente, en un formato libro, se venden en las mismas librerías, se firman en las mismas ferias y tienen un mismo autor. El hecho que “por unos dólares más” varíe el sello editorial no es relevante para el público.

Distinto sería si sus historias hubiesen aparecido primero como comic, luego en discos, más tarde en cuadros, después en libros, finalmente en DVD…

Algo similar ocurre con la formación de audiencias y los lugares que las acogen. Brulé habría detectado los esfuerzos que ha tenido que hacer la Cámara del Libro por conseguir audiencias fieles que acudan año a año al Centro Cultural Estación Mapocho.

Sin duda hay muchos elementos que mejorar, como acontece habitualmente, pero lo esencial permanece: el recinto, la fecha del año, los contenidos principales de la muestra. Es decir, querido Roberto, algo así como “continuidad y cambio a la vez”. Eso es lo que hace finalmente a un pueblo más feliz y culto, que es el propósito final de las políticas culturales.

De modo que recibamos y estudiemos el comentario de Ampuero, está en lo suyo, pero dejemos que quienes saben de formar audiencias, organizar ferias, producir actividades culturales mantengan la gestión sobre sus criaturas.

La opinión de Ampuero me recuerda a Borges, el sabio y ciego autor argentino cuando recibió al tenista Guillermo Vilas, eufórico, esgrimiendo su reciente libro de poemas: ¿Qué le parece Borges? preguntó.
- Imagíneme a mí, jugando tenis, respondió Borges.

Ojalá Roberto siga escribiendo por muchos años.

08 noviembre 2008

"CONCURSAR ES UNA FIESTA"















"Concursar es una fiesta", la frase no pertenece a Don Francisco ni es un argumento para convencer a cierto ex Presidente de que participe de las primarias de la Concertación. Pertenece al arquitecto Miguel Lawner, "veterano" de la UNCTAD III y de Isla Dawson. La pronunció con ocasión de la presentación de un libro de la Dirección de Arquitectura del MOP sobre cuatro proyectos emblemáticos que fueron concursados y se desarrollan con todo éxito: la Plaza Sotomayor de Valparaíso; el edificio de correos en calle Balmaceda a un costado del Centro Cultural Estación Mapocho; el Museo de la Memoria en la cultural calle Matucana, y el Centro Cultural Gabriela Mistral, los tres últimos en Santiago.


Y la frase no es menor en un contexto en el que otros proyectos NO concursados se caen como ese montón de piedras con que termina Pedro Páramo. A pesar de que fueron encargados "a dedo" a starquitects como Borja Huidobro u Oscar Niemeyer. Mientras las gran mayoría de los arquitectos celebran festivamente el ser convocados a un concurso con sus pares y aceptan las reglas del juego, es decir, que pueden ganar o no ganar, existen otros que parecen celebrar el ser designados sin considerar la existencia de sus colegas, porque tal vez no los miran como pares.

El resultado final es que a pesar de todo, la misma Dirección de Arquitectura termina llamando a concursos luego de haber perdido precioso tiempo, por ejemplo, en el ex Pencopolitano y la ex Cárcel de Valparaíso.

Lawner recordó que la práctica de concursar es antigua pero se interrumpió hace treinta años, es decir que parece haber terminado con el golpe militar y recuperado recién en los concursos que motivaron la edición del libro mencionado. Es verdad en el caso del centro Cultural Palacio de La Moneda, sometido a urgencias posteriormente costosas, pero no ocurrió así con el Centro Cultural Estación Mapocho, que fue debidamente concursado a inicios de 1990.

Como mencionó Lawner, tambien fueron concursados la Sydney Opera House y el Arco del Bicentenario de la revolución francesa en París. Tambien, agrego, el Guggenheim de Bilbao. Es decir, la mayoría de experiencias en este sentido es abrumadora.

Tal como lo es en los proyectos de creación que tambien desde 1990 son concursados en el FONDART, y luego en el Consejo del Libro, el Consejo de la Música y del Audiovisual. Lo mismo ocurre con los Fondos del CNTV, de la CORFO y de las Escuelas Artísticas. Podríamos decir que una parte muy significativa de los aportes públicos a la cultura y el arte son por la vía de los concursos, tanto a niveles central como regionales y municipales. No es ajeno a ésto el que dichos fondos del CNCA sean considerados con razón como los más transparentes de la administración pública por evaluadores independientes contratados por el Ministerios de Hacienda y la Ministra del ramo, Paulina Urrutia, aparezca como la mejor evaluada en reciente encuesta Adimark (ver este mismo blog).

Tal vez se deba a que los creadores, gestores y patrimonialistas que postulan sean más sensibles a este indudable espíritu festivo que los arquitectos ven en los concursos. Mucho más positivo que las críticas puntuales y pacatas que, por suerte cada vez en menos proporción, disparan contra no más del 1% de los proyectos aprobados por el Fondart.

Con razón muchos piensan que no basta con crear más dias festivos en Chile, tal vez bastaría con saber disfrutar mejor de las fiestas... y de los concursos.

05 noviembre 2008

ASÍ SE TEMPLÓ EL ACERO





















Con cincuenta años de vida, los Artistas del Acero de Concepción, Chile, son un ejemplo de gestión cultural y ahora de infraestructura. El 5 de noviembre inauguraron su centro cultural con una muestra maciza de lo que debe ser una entidad de esta naturaleza.

Ante los asombrados ojos de los ejecutivos máximos de CAP y Huachipato, la empresa que ha permitido el milagro y el ejemplo, el gestor cultural Arnoldo Weber dirigió una representación que incluyó danza, canto, música, teatro, integrados en una maravillosa sinfonía de sorpresas y calidad.

En la audiencia, aspecto que como buen gestor, Weber no ignoró, estaban los más relevantes creadores y gestores de la ciudad junto a sus pares de Santiago, además de autoridades regionales, dirigentes sindicales y jefes de Huachipato.

Todo ello para dar la partida a la más formidable muestra de infraestructura cultural que entrega una empresa al país: aquella que surge de décadas de trabajo de expresión y formación de artistas.

El acontecimiento fue acompañado de la entrega de premios de un atractivo concurso de esculturas de tamaño mediano, que encabezaron artistas de Santiago, Los Ángeles y La Serena que dieron muestra de que el acero también esconde arte y expresión profunda. Adicionalmente, se inauguró un equilibrado mural con un verdadero collage de aceros magistralmente manipulados por artistas de la organización (ver foto de EL SUR).

Este nuevo espacio no hace más que reafirmar que al menos la primera década del siglo XXI será, sin duda, la más provechosa de la historia de Chile en materia de infraestructura cultural.

ENCUENTRO BINACIONAL DE FORMADORES EN VILLA OCAMPO

















El Encuentro Binacional Argentina-Chile de Formadores Universitarios en Gestión Cultural celebrado en Villa Ocampo tuvo una gran importancia porque permitió constatar pese a orígenes distintos; lenguajes y carencias comunes en el complicado campo de la formación cultural universitaria. En este aspecto es oportuno saludar la iniciativa de la UNESCO que ha apoyado sin dilaciones esta reunión.

Como se indicara el cónclave se caracterizó porque hubo acuerdos desde sistemas culturales distintos e institucionalidades democráticas diferentes.
Se cree necesario una institucionalización para que las universidades, facultades, fundaciones sin dejar de lado el rigor y la pasión por este trabajo pilares excluyentes de una acción ponderable, adopten la decisión estratégica de articular esfuerzos académicos hacia un mismo núcleo de objetivos, porque el paradigma de los desarrollos únicos es insuficiente.
CAMPOS DE DIAGNOSTICO
Se ha enfatizado sobre la escasez de materiales de estudio, la baja circulación de documentos valiosos y la carencia de bibliotecas especializadas en las universidades.
Asimismo se debe propiciar un trabajo serio para elevar los índices de titulación, motivado por el escaso reconocimiento como requisito de ingreso y promoción en los organismos propios de la actividad.
Tampoco colabora la falta de legitimación política del sector y de sus profesionales.
Se han considerado en un clima de diálogo e intercambio una acción hacia la construcción de consensos para la evolución favorable de la capacitación de la gestión cultural desde campos de diagnóstico, la regularidad en los desarrollos académicos, surgimiento de nuevos formatos, la permanente atención a las demandas de la sociedad principalmente con la explosión del universo digital y la especificidad de administración de algunas propuestas chilenas para lograr un sistema rentable.
Cuando se formule la oferta académica, hay que considerar que más allá de los abordajes urbanos debe recordarse que un total de 1.776 municipios (82,4%) de la República Argentina tienen menos de 10.000 habitantes.
DESARROLLOS
Hay una creciente importancia y un panorama alentador de los nuevos esquemas de formación y especialización en formato virtual que generan un nuevo modelo de trabajo por su potencialidad para convocar cantidades considerables de participantes y docentes.
Se ha señalado como ejemplo la Carrera de Turismo y Cultura de la Universidad de Valparaíso donde los recursos aportados por los alumnos el 30% va a Rectoría y el 70% queda en la Carrera para su gestión, remuneraciones, inversión, etc.
HACIA UN MODELO LATINOAMERICANO
Frente a las dificultades regionales de coyuntura y a la ecuación de posibilidades económicas insuficientes que reclaman en líneas generales, mecanismos de cooperación, sin dejar de destacar el tradicional aporte efectuado por muchos expertos extranjeros. Debe prestarse especial atención al concurso de especialistas regionales, para la conformación de un modelo de gestión cultural latinoamericano
También es conveniente auspiciar la creación de un corredor de fortalecimiento profesional para el desarrollo de propuestas culturales conjuntas, la organización de una colección binacional de libros de gestión cultural, la constitución de un grupo germinal a nivel regional y latinoamericano, la realización de similares encuentros binacionales argentino-chilenos.
PRESENTE Y FUTURO
La aparición de nuevas tecnologías con novedosas herramientas, han transformado en nuestras sociedades el sujeto pasivo en productores activos de sus propios mensajes que están modificando sensiblemente el sistema de gestión cultural. En este mismo sentido se debe estar muy atento a los new media, fundamentalmente la animación digital y lo que se considera hoy la más poderosa industria actual de entretenimiento: los videojuegos. Estos avances son utilizados principalmente por los jóvenes, por lo cual sería recomendable una interacción fructífera entre las últimas tecnologías. los gestores culturales y este sector etario.

Por último es indispensable proponer una oferta académica para una sociedad que por los permanentes cambios, está formalizando la emergencia de una respuesta colectiva rápida a fenómenos que adquieren una forma provisional y desafían criterios establecidos.

El futuro ya está con nosotros y allí debe provocarse la incorporación de nuevos comportamientos, sobretodo de la juventud que, actualmente, por ejemplo, con el uso de los celulares genera el multitasking, esto es prácticas vertiginosas para realizar una multiplicidad de cosas al mismo tiempo.

Los participantes del Encuentro Binacional fueron recibidos por el señor Nicolás Helft, Director de Villa Ocampo, UNESCO.
Participantes: Arturo Navarro ( Profesor de Políticas Culturales del Magíster en Gestión Cultural de la Universidad de Chile), Ernesto Gomez (Director de la Carrera de Turismo y Cultura de la Universidad de Valparaíso), Francisco Torres ( Profesor del Magíster en Gestión Cultural de la Universidad de Chile), Rubens Bayardo (Universidad de San Martín), Jorge Bozzano (CICOP Internacional), Mónica D´Amato (Universidad John Kennedy), María del Carmen Magaz (Universidad del Salvador), María Pía Moreira ( Fundación Ortega y Gasset), Gerardo Neugovsen (TIKAL) , Héctor Schargorodsky ( Facultad Ciencias Económicas de Buenos Aires)
Invitados: María Victoria Alcaraz ( Centro Cultural San Martín), Laila Brandi y Judith Boidman (Laision Consulting) Relatores: Pablo Montiel y Bruno Maccari.
Coordinador General: Jorge O. Cremonte (FLACSO)
Buenos Aires, 24 setiembre 2008