30 agosto 2007

LOS DOS EJES DE LA MINISTRA URRUTIA

REFLEXIONES SOBRE EL DISCURSO DE LA MINISTRA DE CULTURA PAULINA URRUTIA FERNÁNDEZ EN LA CUARTA CONVENCIÓN CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES.

“A lo largo de su administración, la presidenta Bachelet ha puesto el énfasis en los derechos de las personas, incitándolas a hacer uso de ellos ante la arbitrariedad y la injusticia, en su calidad de ciudadanos libres. Las políticas públicas de cultura se inscriben con creces en este sello gubernamental, no sólo por que hemos logrado avanzar en instalar a la cultura como un derecho social, sino también por el protagonismo que adquieren los creadores y quienes acceden a participar de lo creado, en el marco de una relación regida por la simetría de los sentidos, las visiones de mundo y los sentimientos. Ciudadanos más integrados al desarrollo cultural son ciudadanos más libres, y ciudadanos más libres constituyen el fundamento de una comunidad más justa de personas que se reconocen como iguales en dignidad y derechos”.

Con ocasión de la Cuarta Convención Nacional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, la Presidenta del Directorio Nacional, Ministra Paulina Urrutia, dio, como es tradicional, cuenta de la labor realizada en el último año, la que tituló DEMOCRATIZANDO LA CULTURA PARA EL BICENTENARIO.

Junto con agradecer la labor de los órganos colegiados, destacó que “para muchos de ustedes será la última a la que asistan en su calidad de integrantes del Consejo Nacional o de los Consejos Regionales. Saludo a quienes abnegadamente han sembrado cultura a lo largo y ancho del país. En nombre del Gobierno de Chile y de nuestro pueblo, deseo agradecerle a cada uno de ustedes por su particular y personal contribución, que, a pesar de las dificultades experimentadas, sin duda ha rendido frutos en la consolidación de esta nueva institucionalidad cultural”. Se trata de un hecho no menor pues al finalizar 2007, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes vivirá la más grande transformación de sus cuerpos colegiados de su corta existencia. Deben renovarse la gran mayoría de los Directores Nacionales y miembros de los directorios regionales, un proceso que toma tiempo y, sobre todo, requiere de una especial activación de la sociedad civil para que presente sus postulantes.

“El trabajo que todos ustedes han aportado –agregó- distingue también a esta Convención, ya que legarán a los futuros consejeros un proceso serio de evaluación de las políticas diseñadas, y con gran mérito parcialmente implementadas, donde el análisis crítico de cada una de ellas, sus proyecciones y propuestas de modificación se constituirán en un importante acervo para aquellos que pasen a integrar esta institucionalidad y protagonicen la Convención Nacional de la Cultura, a partir del año 2008”.

El primer punto de fondo de la cuenta ministerial es el referido a la infraestructura cultural, que amenaza con convertirse en uno de los dos ejes de la gestión Urrutia. “No es posible hablar de democratización de la cultura sin asegurar la existencia de espacios y una adecuada circulación de los bienes culturales en todos los rincones de este país. A esto apunta el PROGRAMA DE CENTROS CULTURALES, cuya meta es dotar a todas las comunas de más de 50.000 habitantes con a lo menos un centro cultural de calidad. Ello equivale a que dos tercios de nuestra población podrán beneficiarse de estos espacios y de participar de su programación”.

Agregó una novedad para las localidades menores: “pequeñas localidades se verán también beneficiadas a través de dispositivos de infraestructura cultural de naturaleza móvil, en donde los creadores se desplazan hacia las comunidades, o bien; mediante la articulación o generación complementaria de infraestructura local, desarrollada o implementada a través de Convenios de Programación con los Gobiernos Regionales”.

Señaló lo que podría ser una característica de la gestión del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes: el establecimiento de “alianzas estratégicas con el Colegio de Arquitectos, la Asociación Chilena de Municipalidades y la Asociación de Gestores Culturales, además de las intendencias y los gobiernos regionales”. En términos de cifras planteó que “Este año estamos invirtiendo más de DOS MIL MILLONES DE PESOS en este programa, Siendo el costo total del programa no inferior a los CUARENTA MIL MILLONES DE PESOS, de cara al bicentenario”.

Complementó este plan nacional recordando que en el tema de las “grandes obras de infraestructura cultural, no podemos dejar de mencionar la reconversión del Edificio Diego Portales en el nuevo Centro Cultural Gabriela Mistral, una iniciativa que irrumpe en la escena de proyectos para el Bicentenario, buscando honrar el espíritu del origen de este edificio y recrear la memoria histórica que representa”. Puntualizó que “El histórico edificio será un importante eslabón de la red nacional de difusión artística”, despejando dudas sobre la magnitud y alcances del nuevo espacio. Con cautela esbozó que éste “albergará en su seno cuatro espacios destinados a la formación, difusión y representación de las artes escénicas, la música y las artes visuales. Con ese fin, el proyecto contempla habilitar zonas especialmente acondicionadas para crear un Centro Nacional de Artes Escénicas y Música, un Centro de Artes Visuales, una Biblioteca de las Artes y un Centro de debates y encuentros ciudadanos”. Sin mencionarlo, dejó abierta la perspectiva que sea un estudio de audiencias y un Plan de Gestión el que en definitiva determine los usos del espacio. Para cualquier lector quedó claro que la iniciativa publicitada y promocionada ampliamente por la Universidad de Chile está de hecho descartada.

Culminó con la misión del proyecto: “Con este espacio contribuiremos tanto al fomento y difusión de la creación local, como a la formación de un público que aprecie las artes escénicas visuales y la música”. De esta forma, la autoridad da también señales sobre la tarea que deberá emprender la administración del Centro Cultural.

Dejando claro que se ha aprendido la lección respecto de la hermandad inseparable entre infraestructura, audiencias y gestión, recalcó que “como sabemos que la infraestructura por si sola no es suficiente, en todas las regiones estamos realizando capacitaciones a los encargados de cultura municipal para formar redes de trabajo, que permitan maximizar recursos y generar circuitos para la circulación de bienes culturales, de manera tal de producir la necesaria sinergia en el trabajo de todos. El PROGRAMA DE GESTIÓN CULTURAL está asesorando a los municipios para que puedan incorporar el ámbito Cultural en los Planes de Desarrollo Comunal. A partir del 2008 este programa volcará sus esfuerzos a apoyar el diseño y sustentabilidad de los planes de gestión cultural asociados al programa de CENTROS CULTURALES”.


En lo que podría calificarse como el segundo gran eje de su gestión, la Ministra Urrutia se refirió sin dejar dudas a la voluntad política de “la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, de crear el INSTITUTO DEL PATRIMONIO (que) constituye un paso decisivo y necesario para transformarnos en una sociedad dotada de memoria en todos los sentidos del término, a través de una institucionalidad especializada, con más recursos y presencia en todas las regiones del país”.

Al respecto, anunció “que el proyecto de ley que ingresemos a finales del presente año logrará dar cuenta de aquellos aspectos que consideramos fundamentales para el desarrollo, la preservación y la difusión de nuestro patrimonio, en torno a los cuales poco a poco vamos construyendo consensos”.

Reforzando el llamado Informe Allard, reiteró que “el Instituto deberá contar con una institucionalidad descentralizada, con una fuerte presencia en regiones, pues es en ellas donde se concentra el patrimonio cultural de Chile. La descentralización deberá expresarse tanto en lo institucional y administrativo, como en la definición de prioridades políticas regionales y en la gestión y operación del Fondo del Patrimonio”.

Anunció al respecto instrumentos financieros y recursos adecuados para hacer frente a sus tareas al menos en tres áreas específicas: “Primero, la creación de un Fondo del Patrimonio Cultural que permita, en la contingencia, el rescate y protección de patrimonio en peligro. Segundo, el perfeccionamiento de la ley de donaciones culturales, por una parte y la generación de políticas de incentivos tributarios de diversa índole y de otro tipo de estímulos para incorporar fluida y eficientemente al sector privado y a la ciudadanía. Y tercero, el incremento de los aportes estatales en patrimonio cultural, con el propósito de que la operación del fondo tenga verdadero impacto no sólo en su línea de adquisiciones de bienes muebles o inmuebles, sino especialmente en lo referido a fondos concursables, educación e investigación”.

Lateralmente se refirió a esa verdadera película de misterio que constituye la Cineteca que ahora “construirá bóvedas fuera del Centro Cultural Palacio de La Moneda” y será dotada “de un inmueble destinado a acoger las acciones de restauración y mantenimiento de materiales del fondo fílmico”. Medida que recupera en algo la irracionalidad de instalar una Cineteca en los bordes del Palacio de gobierno, destinando parte de los espacios más valiosos del centro político del país a depositar filmes, algunos de los cuales representan incluso riegos no menores de inflamación. Ciertamente se está gastando dos veces algo que pudo hacerse más simple.

Sin constituir una prioridad de su gestión, destacó la Ministra algunas iniciativas legislativas como “el proyecto de reforma a la LEY DE PROPIEDAD INTELECTUAL que actualmente se discute en el Congreso Nacional. La iniciativa refleja una respuesta consensuada al interior del Gobierno frente a legítimas aspiraciones de los más diversos sectores de nuestra sociedad y expresa el respeto a los compromisos adquiridos con nuestros socios comerciales en la materia”.

Otra iniciativa legal que se encuentra en discusión interministerial una propuesta de “reformas a la LEY DE PREMIOS NACIONALES, elaborada por nuestra institucionalidad luego de más de dos años de análisis y discusión”. Como ha destacado la prensa, en una tan inédita como positiva coordinación entre la labor del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y los medios de comunicación, “las reformas buscan adecuar la ley a la nueva institucionalidad cultural, de manera tal que en la entrega de los reconocimientos del área artística participe el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Se propone ampliar la actual conformación de los jurados y también, haciéndose cargo de la evolución que han experimentado las especialidades artísticas, se proponen adecuaciones que permitan separar el Premio de Artes de la Representación y Audiovisuales en un Premio de Artes Escénicas y otro de Artes Audiovisuales, entre otras definiciones”.

Finalmente, afirmó, sin dar detalles, que “el Directorio Nacional ha asumido el desafío de modificar la LEY DE DONACIONES CULTURALES para resolver aquellos aspectos más críticos provocados por las enmiendas del año 2003”.

Tal vez sin proponérselo, el tema internacional ha ido ocupando un papel relevante en la agenda del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, especialmente por circunstancias ajenas a su voluntad como varias coincidencias: “Es así como en materia de fomento de las relaciones internacionales, se realizó en la Región de Valparaíso, la X Conferencia Iberoamericana de Ministros de Cultura, en el marco de la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se efectuará en noviembre de este año”.

Otra feliz coincidencia, para estos efectos, es la participación de Chile en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, como país Invitado de Honor y el anunció de Chile como país sede el 2010 del V Congreso Internacional de la Lengua, que pasó a constituirse en unos de los eventos relevantes para el año 2010.

Sin duda, la mayor acción a nivel internacional, con repercusiones aún insospechadas en el país, es “recuperar parte del legado de Gabriela Mistral que se encuentra en Estados Unidos, tal como nos ha sido instruido por la Presidenta de la República, en orden a adoptar y coordinar todas las medidas para alcanzar esta meta. Es así como, de manera coordinada con el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la DIRAC y la Embajada de Chile en Washington; el Ministerio de Educación, a través de la DIBAM; y otras instituciones vinculadas al estudio de la obra mistraliana, sin olvidar a las instituciones de la Región de Coquimbo, este Consejo ha cumplido con el mandato presidencial de coordinar esta trascendental iniciativa en distintos momentos, desde la venida a Chile de la heredera Doris Atkinson hasta la entrega del Acta de designación de beneficiarios a las instituciones correspondientes. Y lo seguirá haciendo”.

Son innegables las connotaciones de reafirmación de la misión encomendada y las señales a otras instituciones públicas, como la DIBAM, que han públicamente cuestionado el liderazgo de Urrutia en la materia. Cabe destacar que la propia Presidenta Bachelet, en ceremonia en el Palacio de La Moneda al día siguiente de la clausura de la Cuarta Convención, volvió a ratificar el mandato a Urrutia en este sentido. La Ministra lo recibió complacida, escoltada por un centenar de representantes del mundo de la gestión cultural pública de todo el país. Más claro… echarle agua.

1 comentario:

  1. Hola señor Arturo Navarro he leido su libro Cultura ¿Quien paga? me parecio muy interesante, entrenido y de gran ayuda para comprender el modelo cultural chileno.
    Ademas aprovecho de invitarlo a que visite mi pagina web y blog

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