15 abril 2008

EL PLAN DEL MINISTRO PÉREZ Y LA GESTIÓN CULTURAL

¿Cuántos dolores de cabeza se habrían evitado en Chiledeportes si los fondos se asignaran como en el Fondart?¿Cuántas quejas por el bajísimo presupuesto de compras de obras de arte de que dispone en Museo de Bellas Artes se evitarían si detrás de él existiese una corporación mixta que allegara fondos privados al empeño? ¿Cuántos riesgos de la aún deteriorada Basílica del Salvador se habrían evitado a los paseantes si su restauración la hubiese emprendido una corporación privada, como en otros templos?


Estas preguntas tienen relación con la propuesta del Ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, en Icare el 8 de abril, El Estado que Chile necesita, que busca mejorar la gestión pública. Algunos de esos avances programados están ya presentes en el mundo de la gestión cultural. Por tanto, puede generarse un diálogo de mutua colaboración entre el mundo de la gestión pública y la no menos pública gestión cultural sin fines de lucro.

El Ministro, al anunciar medidas de mediano plazo sostuvo: “En el campo de las nuevas alianzas público-privadas para abordar temas país, es indispensable contar con una institucionalidad adecuada que pueda cumplir con tan importante objetivo. En este sentido, me inclino por la idea de más y mejores corporaciones público-privadas, de estructura mixta, funcionamiento transparente, metas claras y flexibilidad administrativa para abordar los desafíos que nuestro futuro exige”.

Estas alianzas son pan de cada día en el terreno de la cultura. Están presentes en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, que es encabezado por un órgano colegiado en el que ocho de once integrantes provienen de la sociedad civil y en cada una de las regiones y los consejos sectoriales. Sus fondos concursables son asignados por estructuras participativas del mismo tenor, una de las cuales, FONDART, acaba de ocupar según estudio de Participa, el primer lugar entre los subsidios públicos más transparentes. Cada vez más corporaciones y fundaciones culturales privadas sin fines de lucro operan con estructuras mixtas, funcionamiento transparente, metas claras y flexibilidad administrativa, lo que les permite actividades de gran alcance cofinanciadas por privados. Este tipo de organizaciones mixtas están detrás del FITAM, Matucana100, Balmaceda 1215, las Orquestas Juveniles, el Teatro Regional del Maule o las Temporadas Beethoven, por mencionar sólo algunas.

Señaló tambien Pérez Yoma que “la puesta en marcha durante este año de la ley de transparencia y acceso a la información pública dejará atrás los vestigios de opacidad permitiendo que la transparencia sea el principio rector de la función pública. Un Estado más transparente es un mejor Estado: más probo, desde luego, pero más eficiente también, porque el control social motiva el esfuerzo por mostrarse a la sociedad de la mejor manera”.
Sin que medie ley alguna, el Centro Cultural Estación Mapocho, administrado por la Corporación Cultural del mismo nombre, publica anualmente, desde 1995, sus “Diez cifras” que resumen, en la misma cantidad de párrafos, los números más relevantes de su gestión (cantidad de público, número de funciones, días de exposiciones, aportes a la cultura, cantidad de dinero administrado por Ley de Donaciones, inversiones en el edificio que la alberga, porcentaje de fidelidad de sus audiencias) y que pueden ser conocidas por la ciudadanía en http://www.estacionmapocho.cl/

Concretando aún más, a Pérez le “parece que ya va siendo hora que impulsemos de manera decidida la tercerización de funciones que puede cumplir en forma mucho más eficiente el sector privado”. El mismo Centro Cultural Estación Mapocho, que recibe a más de 800 mil personas al año, tiene sólo catorce funcionarios de planta y desde sus orígenes, a comienzos de los 90, las funciones de aseo, seguridad, mantención, restoración, y los servicios profesionales como asesorías legales y contables y registro audiovisual, son delegadas en terceros que, en varios casos, son pequeñas empresas que se han desarrollado y crecido al alero de este centro cultural.

Esta tendencia no es ajena a muchos otros espacios culturales que estoy seguro estarán dispuestos a poner a disposición del Ministro la experiencia que han tenido para reforzar la propuesta que se hace a los chilenos de un “Acuerdo nacional para un mejor Estado”.

Una apostilla final, dirigida a los editores de medios de comunicación que buscan a los gestores “non profit” sólo en los sectores sociales y educacionales, como lo indican recientes reportajes: pueden buscar gerentes notables de entidades sin fines de lucro en el mundo cultural.

Y seguro los encontrarán. Así como también el Ministro.

3 comentarios:

  1. Absolutamente de acuerdo Arturo. Siempre me llamó la atención que el Fondart ni el Fondo del libro no se vieran involucrado en ningún tipo de escándalo por mala asignación de fondos...bueno, excepto los remilgos sin fundamento de los postergados de siempre.
    Abría que proponerle al ministro una "mesa de diálogo" -donde el ministro se mueve como pez en el agua- para incorporar conceptos de última generación de gestión cultural a otras reparticiones públicas...

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  2. En terminos generales estoy de acuerdo , pero hay que considerar experiencias de corporaciones culturales que no han tenido el éxito esperado , por nombrar sólo una , el museo Baburizza en Valparaíso , lleva cerrado años.
    Ha tenido diferentes experiencias y nada !.
    Por otra parte , creo que , en general los ejemplos en Santiago son diferentes a los de regiones. Aquí , tenemos un dicho casi popular , " en Santiago está la plata " Las grandes empresas están muy dispuestas a invertir en actividades culturales en la " capital " En cambio , por estas latitudes nos cuesta mucho recaudar recursos , y hablo de una ciudad interesante desde el punto de vista de las empresas como es Viña del Mar.
    ¿ Como hacemos para lograr los equilibrios necesarios en la inversión ? . En la próxima ley , debieramos garantizar una porcentaje para regiones exclusivamente ? . Podría ser .

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  3. Asi es, unido a que las politicas sectorial al parecer estan creadas con criterios e indicadores que dan cuenta de un proceso participativo y que,podrian enuciarse del siguiente modo:

     Amplia convocatoria: numerosos actores individuales y grupales son convocados. Mientras más amplio es el abanico de los participantes en un proceso de diseño de políticas, más participativo es éste.

     Metodología facilitadora del debate y del consenso: Herramienta de trabajo participativa que facilita la discusión y el arribo a consensos.

     Sociedad Civil activa: Se convocan a actores de la sociedad civil, entendida la sociedad civil como diversa, compuesta por una pluralidad de grupos organizados en pro del conocimiento, exigencia y ejercicio de sus derechos, en pro de una ciudadanía protagonista que interactúa con los poderes estatales y económicos haciéndose co-partícipe de las decisiones que tienen consecuencias en sus intereses y en la sociedad.

     Ciudadanos empoderados.- Las personas, las células naturales y básicas de la Sociedad Civil, los ciudadanos, asumen en el interior de sus organizaciones el ejercicio de la democracia y se hacen partícipes de las decisiones que los involucran.

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